CINCINNATI, Ohio-El partido de la fecha del miércoles fue, sin duda, el de FC Cincinnati, que recibía en el TQL Stadium, al equipo de las estrellas de la Major League Soccer, Inter Miami. El equipo del sur de la Florida, que tiene entre sus filas a dos campeones del mundo, Lionel Messi y Rodrigo De Paul; mientras que el FC Cincinnati venía en levantada tras un inicio de temporada muy irregular, capitaneado por el #10 brasileño, Evander.
Ambos equipos regalaron un partido épico en el que salieron a buscar el arco contrario desde el inicio hasta el final, lo que dio como resultado ocho goles, muchos de ellos de gran categoría, tanto a nivel individual como en jugadas colectivas.
Como en todo en la vida, nada es perfecto y existieron graves errores en la saga defensiva del FCC. El Orange & Blue tuvo fallas garrafales y, cuando mejor jugaba, el equipo de las Garzas (Inter Miami) se encontró con un gol tras un error de Matt “Matón” Miazga. Sarcásticamente, se puede decir que le dio una asistencia a Lionel Messi para romper el cero en el partido.
Fue un balde de agua fría, porque el equipo de Pat “Tabletita” Noonan tenía la posesión de la pelota y trataba de hacer daño a la visita, que por momentos hacía pensar que se estaba viendo al Manchester City de Pep Guardiola.
La única polémica del partido —o error arbitral— fue a favor del Orange & Blue, al cobrarle un penal tras un foul inexistente del defensor rosado sobre Kevin Denkey, que el #9 de los locales terminó convirtiendo desde los doce pasos.
Después, el partido se abrió para ambos equipos y todo fue un ida y vuelta, donde las pulsaciones estaban al máximo y las emociones se vivían en ambas áreas. Roman Celentano, defendiendo el arco de Cincinnati, no está pasando una buena temporada: su crecimiento se ha estancado y, a veces, parece volar de palo a palo solo para acompañar la pelota, pero no para intervenirla. El quinto gol es, en gran parte, responsabilidad del #18, al no gritar “¡arquero!” (o “keeper” en inglés), mientras Andrei Chirila ni siquiera sabía dónde estaba parado.
Esto es algo que viene faltando en algunos defensores y mediocampistas del equipo de “Tabletita”: recuperar la pelota y tener mejor lectura de las jugadas del rival. El arquero de la visita, Dayne St. Clair, además del penal, recibió dos goles más. Evander, con un tremendo zapatazo desde fuera del área, infló las redes tras dejar en el camino nada más y nada menos que a Rodrigo De Paul, rompiéndole la cintura al argentino, que seguramente todavía se pregunta en qué parte del TQL quedó.
El resto de los goles fueron producto de jugadas colectivas que ayudaron al espectáculo.
Un párrafo aparte merece el #10, capitán, bandera, ídolo e ícono, no solo de su equipo, sino de toda la Major League Soccer. A un mes de su cumpleaños, el que muchos consideran el mejor de la historia regaló a la afición un hat-trick, del cual dos goles tuvieron algo de fortuna. El fútbol sigue siendo generoso al permitir disfrutar de Messi vigente en la MLS, apareciendo en los momentos decisivos para encaminar a su equipo hacia la victoria, y esta vez no fue la excepción.
Lo que sí se le puede reclamar al técnico del FC Cincinnati es el ingreso de Obinna Nwobodo, quien poco después fue sancionado con tarjeta amarilla y no atraviesa un buen momento futbolístico. Sigue corriendo de manera desordenada por toda la cancha cuando el partido iba 3-2 a favor de los locales, dejando en la banca a Anunga.
Los jugadores cayeron constantemente en el error de dar pases hacia atrás. Esto no significa manejar el partido; más bien, le dan al rival la oportunidad de presionar más cerca del arco de Celentano. Esta derrota del FC Cincinnati, jugando de local, recae en gran parte en los jugadores por no saber manejar la presión del rival y por no buscar más a Evander, quien es el que mejor maneja la pelota.
El partido de la fecha nos regaló ocho goles y muchas emociones. Fue entretenido de principio a fin. Aunque el FC Cincinnati perdió, el equipo tuvo muchos momentos de buen fútbol colectivo. Hay que corregir los errores de inmediato para mantenerse dentro de los nueve y no salir de los puestos de playoffs.
Es una temporada irregular, la más baja desde la llegada de Pat Noonan. Queda apoyar para que el equipo dé pelea hasta las últimas fechas.
